August
Psicología

MIS IMPRESIONES SOBRE LA LECCIÓN DE AUGUST

He de decir que hacía tiempo que no leía un libro con el que reía, lloraba, empatizaba con los personajes, en el que me hubiera encantado intervenir en algún momento…

 

Sí, La lección de August es un libro que me ha encantado y me ha enamorado.

 

No voy a contaros el libro, ni a destriparos los acontecimientos, ni el desenlace. Simplemente, os lo recomiendo.

 

Es cierto que había leído algo sobre el libro y todo lo que conlleva gracias a las redes sociales y algunos artículos, me lo habían recomendado y algunas personas me habían puesto los dientes largos con sus mensajes e impresiones (entre ellas Noelia López-Cheda).

 

Así que, por fin lo compré, me lancé y lo devoré en tres días. Porque es un libro fácil de leer, directo, sencillo de seguir y que engancha desde el principio, tanto por August (del que te enamoras), como por los acontecimientos y todos los demás personajes implicados.

 

Lo bonito de La lección de August es que es un libro para adultos y adolescentes, por el trasfondo que tiene, pero además yo lo recomiendo especialmente a profesores, adolescentes, padres y madres.

 

¿Por qué?

 

Porque es un libro a partir del cual se puede hablar, dialogar, intercambiar opiniones y reflexionar sobre lo leído, los personajes, las acciones desencadenadas, etc.

 

Además de todo esto, es un libro en el que consigues empatizar con más de un personaje, por sus vivencias, emociones y actuaciones, pero también por las experiencias personales de cada uno de nosotros.

 

Os confieso una cosa, uno de los personajes con los que me sentí identificada y empatizaba en muchos momentos del libro es el de Olivia (Via para la familia y amigos). Sí, tengo un hermano con parálisis cerebral y en muchas de las vivencias, sentimientos y acciones que cuenta el libro me veía reflejada en situaciones de hace muchos años (cuando mi hermano y yo éramos pequeños), y seguramente a muchas personas les haya sucedido lo mismo.

 

Aunque he de decir, que no solo con Via me he identificado, también con August por vivencias de mi infancia, ya que sentirse apartado y solo por las características físicas (mi caso gordita) siendo así objetivo fácil de burla, influía y te hace recordar algunos acontecimientos sufridos.

 

Estoy convencida de que todo el que lea el libro se sentirá identificado con alguno o varios de los personajes, conseguirá empatizar y se revolverá mientras lo lea con algunos sucesos. Porque es un libro que conduce fácilmente a ello, porque desde una u otra perspectiva es sencillo ver alguna situación personal vivida.

 

Volviendo al libro (este artículo no es contar mi vida personal), La lección de August es un libro ideal para adolescentes, con el que trabajar temas como el respeto, la integración, la colaboración, el apoyo y ayuda en el aula con los compañeros, la empatía, etc. Viendo las posturas de diferentes personajes implicados.

 

No solo esto, es un libro con el que trabajar el tema del acoso escolar es muy recomendable, tal y como está sucediendo en algunos centros escolares.

 

Sinceramente, poder ofrecer este libro a los estudiantes y sobre el mismo trabajar, me parece una propuesta fantástica para abarcar temas diversos, contenidos, e incluso áreas de los currículos escolares.

 

Con respecto a los padres, evidentemente el libro nos muestra varias familias y tipos de padres, por un lado la de unos padres implicados en su hijo, que se vuelcan en él y protegen, pero que saben que llega un momento, que da vértigo, pero en el que hay que dar el paso por el desarrollo y beneficio de August.

 

Con respecto a otros padres, está la visión de los padres implicados, comprometidos y respetuosos con el tema, que terminan formando parte de un círculo social. Mientras que por otro lado, se refleja a esos padres (con los que te indignas en el libro) que no aceptan cambios, que son irrespetuosos y faltones, buscando siempre el elitismo y el estar por encima del resto, sin pensar en las consecuencias para sus propios hijos como para los menores implicados.

 

Una parte maravillosa que muestra el libro es como hay niños que son niños, que no buscan ninguna maldad y ven la necesidad de apoyo y amistad que otros necesitan. Niños que están ahí, que apoyan y luchan por sus amigos, que no toleran las faltas de respeto ni el desprestigio a un compañero. Niños que ayudan, se implican y no se alejan, porque no ven únicamente el exterior, ven el interior, cómo es la persona y lo que le aporta.

 

Así que, si aún no has leído La lección de August, está tardando en disfrutar de una maravillosa lectura.

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