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Educación

CRÓNICA DE UNA JORNADA PARA RECORDAR

El pasado sábado 12 de mayo tuvimos la oportunidad de disfrutar de la II Jornada de Juego, Gamificación y Aprendizaje 2018. Una Jornada fantástica por muchos motivos (luego os contaré) en el Colegio Valle del Miro (Valdemoro).

 

Desde aquí, solo decir una cosa, me quito el sombrero ante el trabajo impresionante que el colegio ha llevado a cabo para que los participantes estuviéramos lo más cómodos posibles, por la organización y desde luego la decoración y pequeños-grandes detalles que nos acompañaron durante la jornada y que desde luego hacen ilusión.

 

Espectacular encontrar el pasillo con las fotos de todos los asistentes y ponentes, las velas colgantes que nos acompañaron en el comedor, los alumnos que nos guiaban por las instalaciones, que nos informaban y controlaban en el acceso a las ponencias, talleres y píldoras, las peanas con las actividades que se desarrollaban en cada aula, la vestimenta de la organización y muchos asistentes siguiendo la temática de Harry Potter, las chapas que nos entregaron para dividirnos a todos en equipos, etc.

 

Una maravilla de organización y cuidando muchos detalles, aspecto de agradecer.

 

Para no enrollarme mucho, os animo a usar los hastag #JGA18 o #VdMJGA18 en twitter, podréis encontrar muchas imágenes, vídeos, frases y momentos para el recuerdo. Y por supuesto, a los ponentes y asistentes en pleno funcionamiento.

 

Este año, ha sido muy difícil elegir dónde ir. Había píldoras, talleres y ponencias muy interesantes, con grandes profesionales y muchas ganas de compartir y dar a conocer sus experiencias. Así que, el día que tocó elegir y preparar la jornada, no fue nada fácil.

 

Lo positivo de estos encuentros es que aunque no puedas asistir a escuchar a un compañero o compañera, puedes encontrarte en un pasillo, en la máquina de café o en la zona lúdica, para poder charlar y desvirtualizar a esas personas con las que hablas por redes sociales, pudiéndoles dar un abrazo y hablar cara a cara.

 

Esto último es lo que a mí más me gusta de estos encuentros, ese intercambio y contacto directo con los compañeros.

 

 

Además, este año he podido disfrutar de las jornadas desde dos perspectivas, la de ponente con dos talleres y la de oyente, asistiendo a escuchar a compañeros. Vivencias diferentes las que se viven en cada una de ellas.

 

Como ponente impartí un taller mágico, Poción Emotijuegos y la ponencia Dificultades de Aprendizaje y juegos. Disfruté muchísimo de la presentación de ambos, poder compartir mis experiencias e intercambiar opiniones. Desde aquí aprovecho para agradecer el interés y la participación de los asistentes al mismo.

 

Volviendo a la jornada y a cómo fue, destacar una serie de aspectos que han sido claves, desde mi punto de vista para el buen desarrollo de la misma y disfrutarla al máximo.

  • Preparación previa de la jornada. Poder seleccionar y apuntarse previamente a las ponencias, talleres o píldoras, facilitó la organización.
  • Disponibilidad de comer en el colegio. Es un punto a tener en cuenta, un comedor, todos los asistentes y poder seguir compartiendo sin salir del centro.
  • La zona lúdica. Poder conocer y probar juegos de diferentes editoriales, así como hablar con diseñadores de juegos e intercambiar opiniones sobre ellos es fantástico. Lugar por el que era importante pasar.
  • Zona de tiendas. Disponer de dos tiendas, Cuarto de Juegos y Alquimia Juegos para poder comprar juegos, con unos expositores impresionantes, era genial. Creo que un alto porcentaje de personas salimos con bolsas de juegos de allí.
  • Zona de cafetería. Sí, una sala en la que servirte el café, té o zumo acompañado de una tarta de manzana deliciosa y buena compañía para charlar, era un punto de encuentro genial.
  • Las actividades al aire libre. Disfrutar de juegos a gran escala (elaborados por alumnos del centro) y pasarlo bien, es un plus. Reconozco, con mucha pena, que no pude participar (mucho donde ir y tiempo muy limitado)
  • Los retos. Sí fue una jornada en la que había que ir jugando, descubriendo retos que se nos presentaron y fotografiar (esto era importante).
  • Contar con la mañana y la tarde. Un poco más de tiempo, más posibilidades de asistir a actividades y de seguir disfrutando de todo lo ofrecido.

A pesar de todo esto, mencionar un aspecto fundamental de la jornada, la fantástica selección de talleres, píldoras y ponencias que había, con un elenco de grandes profesionales a los que escuchar y seguir (imposible asistir a todos).

 

Sí, por allí pasaron a compartir sus experiencias profesionales como Óscar Recio, Irene Alonso, Roberto Alambra, Pepe Pedraz, su equipo alaluzdeunabombilla y la Asociación SIAD, Miguel Urdín, Andrea Vitórica, Carlos Gil, Patricia Mellado, Efecto Lúdico (Julia Iriarte, Ruth Cerdán, Fernando, Alquimia Juegos, Justi González, José Luis Redondo, Paula Berciano, Nieves Solana y muchos más.

 

La elección de dónde asistir fue muy difícil, muchas actividades de gran interés y grandes personas a las que escuchar y de las que aprender.

 

Así que, sí fue una jornada en la que se compartió mucho, el ambiente fue fenomenal, se desvirtualizaron a muchas personas, se volvieron a ver a muchas otras y se disfrutó muchísimo.

 

Pero, también me gustaría destacar algunos aspectos que se podrían mejorar de cara a futuros encuentros. Pequeños detalles que comparto, desde la experiencia vivida y desde mi humilde opinión.

  • Planificar actividades de diferente duración. 20-25 minutos se quedan cortos a la hora de realizar un taller, por ejemplo. Ya que al ser más dinámico y participativo exige más tiempo. Lo mismo sucede con algunas ponencias, que se quedan muy limitadas con ese tiempo.
  • Disponer de minutos entre las actividades. Íbamos de un aula a otra sin margen de tiempo, según terminaba una empezaba la siguiente. Esto limita la posibilidad de despedirte, intercambiar e ir con calma. (Eché en falta esos minutos que hay en los centros escolares para los cambios de clase)
  • Muchas presentaciones a la vez. Muchas actividades a la vez, mucha variedad y seleccionar era complicado, limitando la posibilidad de conocer más y de vivir más de cerca todo el trabajo realizado desde la organización. Y si hay mucha oferta, el siguiente punto…
  • Ofrecer una jornada de mayor tiempo. Este año había parte por la tarde, pero la posibilidad de alargar más horas en la tarde permitiría meter todas las presentaciones de manera más distendida, o establecer tiempos de “recreo” para ir a la zona lúdica o de juegos al aire libre sin ponencias en ese tiempo.
  • Mesas redondas o de debate. Creo que esto enriquece mucho más este tipo de jornadas. Y reconozco que lo echo en falta. Puntos de encuentro programados en los que hablar sobre temas relacionados con la gamificación, aprendizaje basado en juegos, etc, con la intervención de especialistas en el tema. Esto, desde mi opinión, sería fantástico y muy enriquecedor.

Sin embargo, a pesar de estos “peros”, que para mí han sido algunos aspectos a mejorar (ojo, desde mi experiencia personal del sábado), la JGA18 fue espectacular y tuve la oportunidad de disfrutarla acompañada de amigos, personas a las que tengo un cariño especial y admiro.

 

Me quedo con la experiencia de compartir y aprender de grandes profesionales, de poder charlar e intercambiar opiniones, de conocer de primera mano juegos muy diversos, de conocer a personas maravillosas y de disfrutar de un día rodeada de grandes personas.

Un año más, experiencia maravillosa de las JGA.

 

P.D. Muchas gracias al Valle del Miro por su fantástica organización y la labor que ha llevado a cabo.

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