Psicología

DEBERES EN VERANO… ¿CON QUÉ FINALIDAD?

En las últimas semanas nos hemos encontrado por las redes sociales y en algunos blogs educativos artículos relacionados con el tema de los deberes en verano. Quizá he tardado un poquito en sacar mi reflexión, pero la experiencia diaria de mi trabajo este verano me permite hablar del tema desde otra perspectiva que hace un mes (recién terminado el curso).

 

Para conocer algunos post sobre el tema os invito a visitar este artículo de Ruth Cedrán (Aprender paso a paso) o este de Julia (Bebe a Mordor) al respecto con actividades por asignaturas. Incluso os invito a visitar Un juego épico para repasar en verano que ha diseñado Dácil Muñoz para sus pequeños.

 

Parece que el tema de los deberes es un debate eterno en diferentes momentos del curso escolar y en verano también, pero lo cierto es que es un aspecto a tener en cuenta y a analizar de cara a los menores y sus posibles beneficios o no.

 

Sin embargo, hoy en el artículo voy a presentar mi reflexión y opinión al respecto de los deberes en el verano. Y la primera pregunta que me hago es…

 

¿DEBERES PARA QUÉ?

Sí, es muy fácil hablar de deberes en periodos vacacionales, pero con qué finalidad.

  • Porque se quiere que estén ocupados un ratito durante el día.
  • Porque nos han dado una hoja igual a todos los de la clase en el cole (sin distinción).
  • Porque es típico y tradicional (y en mi época lo hacíamos) hacer cuadernillos de vacaciones.
  • Porque nuestros hijos necesitan reforzar determinados contenidos en los que presentan ciertas lagunas o problemas de base.
  • Porque los menores presentan alguna dificultad de aprendizaje y hay que trabajar sobre ella.

Y sí, el planteamiento de cada uno de estos motivos tendrá consecuencias en la motivación, atención e interés de los menores a la hora de realizar algo de “deberes” durante el verano, así como en los posibles beneficios de los mismos.

 

“Si cada día tengo que ponerme delante de un cuadernillo o unas fichas similares a las del colegio, mis ganas e interés son nulas. Y más cuando he aprobado todo y tengo buen nivel. Lo que me apetece es jugar, hacer otra cosa, dormir, ver la tele o bajar al parque”. 

 

Esto es lo que piensan y sienten muchos niños y niñas. Ponerse delante de algo que no les motiva hace que lo hagan con desgana, mal y protestando.

 

¿Y pensáis que habrá algún beneficio? La respuesta es No. ¿Por qué?

 

Porque no no hay motivación, ni emoción, ni atención por lo que tengan que realizar. Será mecánico, un repaso superficial sin adquirir nada más.

 

Y os aseguro que estas expresiones y comentarios parten de muchos menores, con edades más tempranas porque están cansados de lo mismo y buscan algo diferente.

 

Así que, ojo cuando nuestros hijos e hijas siguen un ritmo adecuado y les damos los cuadernillos de repaso o la lista de tareas igual a todos, sin hacer distinción. Porque quizá ellos necesiten algo más, e incluso puedan repasar a través de actividades diferentes alejadas de estética, personajes e historias similares a las del colegio (recordemos que están de vacaciones). Esto último os aseguro que es lo que necesitan todos los niños.

 

“Se le dan muy mal las matemáticas, tiene problemas en algunos contenidos y tiene que trabajarlos para empezar bien el próximo curso”.

 

Esta situación se vive en muchos hogares, hay una dificultad en alguna materia, en algunos contenidos y en verano (alejados de presiones de exámenes, deberes y notas) se pueden trabajar esos contenidos de manera más relajada y distendida.

 

Mi consejo es que ese repaso sea muy dinámico, a través de juegos y materiales diferentes para poder trabajar la comprensión. Y si como padres y madres nos vemos limitados en la explicación y trabajo del mismo, busquemos ayuda profesional que realice la actividad de manera más atractiva.

 

Os voy a contar un poquito al respecto de esto desde mi experiencia diaria en el centro psicopedagógico que dirijo.

Cada día tengo dos horas en las que ofrezco un taller de refuerzo para menores de diferentes edades, en la actividad se hacen repasos de contenidos adaptados a las necesidades de cada uno, pero también hacemos juegos conjuntos, dinámicas o empleo juegos de mesa, todo esto es ameno, diferente y atractivo porque saben que repasan, pero para ello usamos recursos diferentes.

Ellos repasan y yo trabajo con ellos diariamente atención, interés, agilidad mental, memoria, creatividad, vocabulario, cálculo, etc.

¿Y avanzan en contenidos? Por supuesto que sí, pero trabajamos base, capacidades y destrezas que son claves para su aprendizaje. Y esto se ve cada día con ellos, porque además entre ellos se ayudan y explican muchos contenidos (algo que me parece maravilloso y genial).

 

“No comprende los problemas y los textos, se le dan muy mal los exámenes y suspende o lo aprueba muy raspado”

 

Sí, mucho menores presentan dificultades de aprendizaje y el verano suele convertirse en un periodo significativo para atenderlas y trabajarlas, de manera que de cara al inicio de curso puedan estar atendidas y reforzadas.

 

Por mi perfil profesional es donde más casos me suelo encontrar y os aseguro que durante el verano se puede llevar a cabo la terapia durante varias sesiones y además me encuentro con menores que presentan mayor predisposición, menos cansancio y más tranquilidad (comparándolo con el estrés que se encuentran durante el curso).

 

Pero ojo, trabajar con menores en verano, significa llevar a cabo las terapias de manera más dinámicas, lúdicas y atractivas. Pero lo cierto es que si se trabaja así con ellos durante el curso, seguir durante algunas semanas del verano no complica las sesiones, porque además son en momentos puntuales de la semana.

 

El verano es muy largo, el día tiene 24 horas y los menores pueden dedicar parte de su día a leer, afianzar determinados contenidos de manera más dinámica y relajada (ojo con las presiones y el material empleado), así como trabajar sobre las dificultades que presentan con los especialistas correspondientes.

 

Emplear actividades lúdicas, juegos grupales, juegos de mesa, dinámicas, conversaciones surgidas en el día a día, con tareas del hogar (cocina, compras, listados de tareas…), no tienen porque ser fichas o cuadernillos de repaso similares a las del colegio. 

 

Y ojo, no tiene que ser durante todo el verano, respetemos los días de vacaciones en familia, los fines de semana o las visitas al pueblo, ni dedicarle muchas horas cada día (dependerá de la edad y de la finalidad de la tarea)

 

¿Deberes en verano? Pues depende de la finalidad y las necesidades de los menores. Y esto hay que tenerlo en cuenta y conocer bien esas características.

 

PD. Os recomiendo que si os encontráis perdidos, si las necesidades son difíciles de ser atendidas en el hogar, así como si hay dificultades específicas, busquéis ayuda y orientación profesional.

 

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Comentarios (6)

  1. Dácil Isabel Muñoz Porta

    30 Jul 2018 - 10:56 am

    Un post genial!! Estoy totalmente de acuerdo. Los niños necesitan desconectar de la rutina del curso durante el verano, así que podemos hacerles las cosas más divertidas y trabajar con ellos sus carencias y/o necesidades de una forma original y motovadora.
    Mil gracias por citarme!! Aquí seguimos con el juego y sumando puntos como locos jajaja

    • María Jesús Campos Osa

      05 Ago 2018 - 9:28 am

      Muchísimas gracias por el comentario Dácil!!

      Un placer haberte citado en el blog, sabes que tu propuesta de verano es muy interesante y hay que darla a conocer.

      Hay que buscar actividades atractivas y motivadoras para los pequeños, así conseguimos captar su atención y favorecer su aprendizaje, así como reforzar y actuar sobre las necesidades.

      Un abrazo!!

  2. Eva

    30 Jul 2018 - 5:02 pm

    Gracias por tu artículo, María jesús,
    Das muy buenas ideas para el verano. Yo creo que lo peor que podemos hacer es presionar a un niño durante el verano para que haga deberes solo porque sí, sin ninguna finalidad más que la de seguir aburriéndolo con las mismas actividades tediosas que hizo durante el curso. Si se hace algo diferente, motivante que despierte de verdad un interés o una emoción, entonces sí.
    Feliz verano!

    • María Jesús Campos Osa

      05 Ago 2018 - 9:26 am

      Muchas gracias por el comentario Eva!!

      Así es, hay que buscar actividades motivantes, atractivas y que sean de interés para los menores. Así conseguiremos captar su atención y favorecer el aprendizaje.

      Un abrazo y feliz verano a ti también!!

  3. Refuerzo Divertido

    30 Jul 2018 - 6:00 pm

    Gracias x el post. Espero que gracias a ti muchos niños y niñas se DIVIERTAN REFORZANDO la materia, en caso de ser necesario 😉

    • María Jesús Campos Osa

      05 Ago 2018 - 9:24 am

      Muchísimas gracias Paloma!!
      Eso espero, pero como siempre digo el objetivo y la finalidad debe estar clara para que el refuerzo o el trabajo llevado a cabo sea el adecuado.
      Un abrazo!!

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