Dificultades de aprendizaje

FOMENTANDO LA PARTICIPACIÓN DEL ALUMNADO

Hace un tiempo  en El Rincón de los videoconsejos, mi admirado Óscar Recio me propuso temas diversos para ser tratados en esa parcelita del blog, pero lo cierto es que algunos de ellos me resultan tan interesantes que un minuto se me queda corto para contar.

 

Esto es lo que ha sucedido con un punto, que considero a tener en cuenta en las aulas, y que yo trabajo posteriormente en terapia (porque muchas cosas que suceden en las aulas, positivas y negativas, se tratan también en terapia psicológica/psicopedagógica), y este es el caso del tema de la participación de algunas/os menores en las aulas.

 

– “Me da vergüenza hablar delante de la clase, se ríen de mí”.

– “El profesor habla alto y parece que está enfadado, por eso no me gusta preguntar”.

– “Dicen que no tengo interés, pero es que no me gusta hablar en público”.

– “Tenemos que hacer una exposición oral y tengo mucho miedo a hacer el ridículo”.

– “La profesora dice que en clase no participa, pero es que le da mucha vergüenza y se siente observado”.

– “La noche anterior a una exposición oral le tenemos que dar valeriana”.

 

Expresiones como estas escucho muchas veces en terapia y en los talleres grupales. Menores y familias que manifiestan lo que viven, sienten y lo que les dicen los propios docentes acerca de este tipo de comportamientos de los menores.

Y, es más, os puedo asegurar que algunos chicos y chicas lo viven realmente mal y les da auténtico pavor ese tipo de momentos.

Evidentemente, en terapia ante este tipo de situaciones, las emociones y su gestión, reacciones y conductas que desencadenan se trabajan con ellos, pero también hay una parte importante que desde el aula se puede manejar para facilitar la participación y el bienestar emocional de esos menores a la hora de intervenir.

 

Y en estos lares, Óscar planteaba literalmente esto: “Podrías tratar algún día estrategias para acercarnos o invitar a la participación de aquell@s alumn@s más introvertidos (suele pasar en la ESO) y que evitan participar en las clases”. Y yo añado, que en primaria también se presentan estas situaciones.

 

Así que, ahora que estamos en las primeras semanas del curso, que nos vamos conociendo y que es importante crear un clima acogedor en el aula, voy a ofreceros estrategias.

 

Pero me gustaría hacer un inciso, hay que tener en cuenta que muchos de los alumnos que suelen mostrar ese tipo de comportamientos pueden presentar alguna dificultad de aprendizaje, lo que hace que ellos mismos por sus características ya se vayan metiendo en una burbuja para no sentirse más vistos o etiquetados (aspecto que se debe tener en cuenta por parte de los docentes), e incluso para que no se manifieste más aún su dificultad (dislexia, discalculia, déficit de atención…).

 

Una vez aclarado esto…

 

¿QUÉ ESTRATEGIAS SEGUIR PARA FOMENTAR LA PARTICIPACIÓN DE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS?

 

El primer aspecto a tener en cuenta es la confianza. Crear un clima acogedor y seguro es clave para poder ir dando pasos en la intervención de los menores en el aula.

 

A partir de aquí, fundamental ir conociendo al alumnado que tenemos ante nosotros (sobre esto ya escribí este artículo hace unas semanas), para así poder ir empleando y desarrollando actividades diversas.

 

Centrándonos en las estrategias (que me lío y no paro de hilar de temas relacionados):

  • Juegos grupales: Importante emplear juegos o dinámicas en grupo (no muy grandes, poco a poco ir ampliándolos) en el que todos tengan que intervenir para desarrollar y alcanzar un objetivo.

En ocasiones, podemos hacer esos grupos en los que se encuentre algún amigo/a de los chicos/as más introvertidos de manera que se puedan sentir más seguros.

  • Emplear juegos rápidos, en los que la exposición sea menor, pero en los que haya que participar. Por ejemplo, Doblle, Manos arriba o un Happy Salmón (entre muchos otros) para unas risas y en el que todos terminan actuando igual.

Con este tipo de juegos hacemos que todos tengan que participar, pero no se cuestiona si saben más o menos, es un juego con el que pasarlo bien, conocernos y disfrutar.

  • Establecer un protocolo de respeto en el aula, unas normas. Importante remarcar no reírse ante actuaciones de compañeros, no infravalorar, nada de burlas o insultos en el aula, así como establecer unas consecuencias al incumplimiento mismas.

Poder sentir un respaldo sobre unas normas a seguir por todos, así como el cumplimiento de las consecuencias, en muchas ocasiones es un “colchón” que a muchos menores ayuda.

  • Preguntar cuando se tenga la seguridad de que el menor sabe la respuesta y no va a fallar. En ocasiones se pregunta al menor tímido e introvertido, si no sabe la respuesta con seguridad su exposición es mayor lo que hace que ellos se sientan más pequeñitos.

Sentirse cómodo y seguro, ver que lo puede hacer bien y que no sucede nada es un punto a favor del menor, pero también para el docente, ya que poco a poco va consiguiendo su participación con tranquilidad.

  • Evitar presionar al menor para que intervenga o diga algo. Lo típico “venga, venga, dí algo que seguro que sabes qué decir”.

Este tipo de presiones no ayudan nada, ya que como hemos mencionado la sobrexposición y sentirse muy observados genera el efecto contrario (se van haciendo más pequeñitos).

  • Ir de menos a más. No pedir desde el principio una exposición oral delante de la pizarra.

Es mejor ofrecer ir de lo menos expuesto a lo más. Es decir, pedir que diga el resultado de un ejercicio desde su pupitre (sitio controlado), cuando haya sucedido esto unas cuantas ocasiones y veamos menos tensión, pasar al paso de salir a la pizarra a corregir algo breve, de ahí pasar a más y en un futuro o con el curso avanzado poder trabajar la exposición oral (primero con un grupo y después individual si es necesario).

Como se puede ver lo que se muestra es ir de menos a más, ir de situaciones controladas para el menor y en las que él no se vea muy expuesto a las que poco a poco se exija más.

Pero ojo, es importante la comunicación con el menor y analizar con él si hay alguna situación que le resulta muy complicada.

  • Hablar con los menores. Es importante, como he mencionado previamente y en otros artículos, hablar con los chicos y chicas, dialogar y que nos comenten cómo se siente, el por qué de determinadas actuaciones y si hay algo que se pueda hacer.

Igualmente, es importante hacerles ver que se está para ayudarles, que en ningún momento se pretende exponerles para que se sientan mal o sientan que hacen el ridículo.

 

Y aquí hago un inciso, si veis que las situaciones y comportamientos del alumno/a comienzan a ser muy limitantes para él o ella, e incluso puede vivir situaciones de tensión, ansiedad o nerviosismo, recomiendo hablar con la familia y el equipo de orientación. Esto lo digo con el objetivo de ayudarle, e incluso buscar ayuda profesional en caso de ser necesario.

 

Como conclusión a este artículo, mencionar que una cosa que considero primordial es hablar con los alumnos y alumnas, conocerles y poder intervenir con ellos de manera más acertada, dando pasos en firme y favoreciendo que se vayan soltando poco a poco. Además, de tener en cuenta siempre su bienestar emocional, ya que este será un aspecto clave.

 

¿Qué estrategias empleáis para favorecer la participación del alumnado más tímido?

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Comentarios (2)

  1. Dácil Isabel Muñoz Porta

    26 Sep 2018 - 7:53 am

    Muy bueno el post. Hay niños a los que les cuesta muchísimo por timidez o falta de confianza en si mismos. Incluso por falta de interés o miedo. Iván no participaba en clase porque, por una profesora con métodos un poco estrictos, considera a los profesores como el enemigo. Menos mal que detectamos el problemas entre la maestra y yo y vamos solucionándolo poco a poco. A día de hoy hemos logrado que cuente su fin de semana. La verdad es que con tantos alumnos en clase es increíble como los profesores pueden darse cuenta de tantas cosas de forma individualizada. Una ola para ellos

    • María Jesús Campos Osa

      27 Sep 2018 - 10:17 am

      Buenas Dácil,

      Muchísimas gracias por el comentario y por contar tu experiencia… Los docentes hacen malabares en las clases para detectar todo lo que en ellas ocurren, pero también es importante que los padres y madres nos impliquemos, hablemos y colaboremos para ayudar cuando es necesario.

      Un abrazo!!

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