Dificultades de aprendizaje

TRES JUEGOS PARA TRABAJAR DIFICULTADES DE LECTOESCRITURA

Hace tiempo que no comparto artículo en esta parcelita del blog, a la que llamé Dificultades de Aprendizaje (surgida a raíz de propuestas y conversación con mi querido Óscar Recio).

 

Pues bien, hoy me gustaría compartir con vosotros una serie de recursos que empleo en terapia con menores que presentan problemas de lectoescritura y comprensión lectora. Algunos de esos recursos son juegos de mesa (sabéis que me encantan y algunos de mis motivos para su uso los tenéis en este artículo), pero también adaptaciones que llevo a cabo, así como material personalizado que les elaboro a mis menores.

 

Y sin más historias voy a comenzar con una serie de juegos de mesa, que son fáciles de conseguir, asequibles y que a mí me encantan para el trabajo (lo reconozco).

  • Monster Kit. Este juego de Manu Sánchez Montero es muy conocido en el entorno educativo y en muchos hogares (no es para menos).

El juego consiste en formar monstruos a partir de diferentes cartas que indican partes o complementos a añadir al cuerpo de nuestro personaje, le pondremos un nombre según las sílabas de cada carta y sumaremos puntos (esto no nos interesa tanto en el artículo de hoy)

Para mí es un básico cuando tengo terapia con peques y presentan dificultades en la escritura (grafía, identificación de letras) y en la lectura.

Su presentación de cartas con monstruos (atractivo para ellos) y una sílaba para formar el nombre es importante cuando comienzan a iniciarse en la lectura (ya que el inicio es muy silábico), lo que nos permite ir trabajando esa asociación consonante-vocal y pronunciación, para el inicio de formar palabras.

 

Así que, para captar la atención de los pequeños en un contenido (que a algunos les resulta complicado e incluso poco atractivo por la dificultad que tienen), es importante tener a mano esta caja con sus cartas para crear monstruos y darles nombre.

 

Además, como podéis imaginar, tener que dibujar monstruos con sus diferentes partes, ya nos ayuda a trabajar la motricidad fina, podemos incidir en la pinza digital y que esta coja fuerza y coordinación para favorecer la escritura.

  • Story Cubes. Una cajita de dados (fácil de transportar) de varias versiones (de 9 o 3 dados), con temáticas diferentes y en las que se guarda un mundo maravilloso de creatividad.

Los Story Cubes son un claro reflejo de como a través de unos dados con imágenes diferentes en cada uno de sus lados, se pueden crear multitud de actividades y el desarrollo de la imaginación y creatividad están muy presentes.

 

Como sabéis, el objetivo de los Story Cubes es lanzar los dados y crear una historia a través de las imágenes que han salido, esa historia se puede narrar en voz alta (expresión oral) o bien podemos plasmarla por escrito en un papel (expresión escrita y todo lo que conlleva, por ejemplo ortografía, caligrafía, comprensión lectora…).

Reconozco que para los pequeños a los que les resulta complicado expresarse y redactar, los Story Cubes son geniales, ya que podemos limitar el número de dados, podemos ir de frases cortas a más largas, y de ahí a pequeñas historias, que se puedan extender según el desarrollo personal y características de los menores.

Y para muchos de ellos es más sencillo formar frases e historias a partir de los dados porque tienen referentes que emplear, en los que fijarse y que les van orientando en lo que pueden o no plasmar.

 

A partir de estos dados podemos crear múltiples actividades, desde cómics, historias giratorias, describir personajes reales o inventados, inventar finales alternativos a cuentos, películas o historias presentadas… (En este artículo que escribí hace tiempo sobre Story Cubes tenéis más ideas).

 

Con estos dados trabajamos la escritura cuando lo hacemos por escrito, a través de ello reforzamos aspectos como ortografía, caligrafía, signos de puntuación, expresión y comprensión, ya que es necesario leer lo previo para continuar con lo nuevo y ver una coherencia en lo plasmado, aunque la historia sea surrealista y alejada de la realidad.

Evidentemente jugamos con la ventaja de que es aceptable lo expuesto (con unos límites de respeto, claro está), es su creatividad, por lo que su autoestima se verá reforzada y verán que son capaces de generar historias, de escribirlas y de trabajar sobre aquello que les resulta más complicados.

  • Qwerty! Se ha convertido en uno de mis juegos de cabecera en terapia con menores que presentan dificultades de lectoescritura. Quienes han asistido a las formaciones Juega y Aprende con Mercurio han podido disfrutarlo y conocerlo, así como adaptaciones diversas (y mi gusto por el juego).

Es un juego de Damon Tabb y de la editorial Mercurio, consiste en formar palabras a partir de las letras que han surgido al azar de una bolsa, no se pueden repetir palabras, sí la letra que haya cogido otro compañero, pero la puntuación variará (os dejo este enlace en el que os lo explican fenomenal).

 

Es un juego en el que está clasificado a partir de diez años, ya que se juega con presión del tiempo, agilidad y cuanto mayor vocabulario mejor, sin embargo en terapia lo he usado con niños de 6 años y ha funcionado muy bien (la diferencia es que está en terapia solo conmigo y puedo gestionar y adaptar el tiempo y las esperas). Pero es un juego fácil de adaptar y aplicar en grupos de características y edades similares.

Me encanta el juego porque los menores en terapia y con dificultades buscan palabras simples, monisílabas o bisílabas, pero a partir de ellas, podemos jugar con alguna de las letras, quitarla y plantear qué otra letra podemos poner para formar una palabra diferente. Por ejemplo, PATA, quitamos la última “A”, cuál se podría añadir para formar nueva palabra, en este caso la “A” y creamos PATO.

 

Además, es un juego con el que podemos trabajar ortografía y fonología (letras que suenan similar), forzando a dejar fijas en el tablero letras como pueden ser «B» y «V», «G» o «J», «B» o «P», etc y formar palabras que las contengan.

 

Ahora bien, no solo trabajamos vocabulario o cómo se forman las palabras, también la atención y memoria cogen un peso importante para saber qué palabras han dicho y cómo jugar con las letras.

 

Aquí os he recogido tres juegos que se han convertido en unos indispensables de mi ludoteca del trabajo a la hora de trabajar dificultades de lectoescritura y comprensión lectora de mis chicos y chicas, con la posibilidad de ir adaptándolos y personalizándolos a las necesidades y características de ellos.

 

Evidentemente, hay muchos juegos más, pero estos son algunos con los que me siento más cómoda y con los que el tiempo no es excesivo, se puede cortar en un momento determinado y favorecen otros aspectos del desarrollo y aprendizaje de los menores.

 

Y vosotros… ¿Cuáles añadiríais?

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Comentarios (2)

  1. Minerva Carron

    10 Dic 2018 - 9:07 pm

    Dixie, es un juego de cartas en el cual tienes que decir algo que la describa y a la vez no sea obvio

    • María Jesús Campos Osa

      11 Dic 2018 - 11:44 am

      Buenos días Minerva,

      Dixit es un juego maravilloso, por estética, por su mecánica, por lo que implica… Además, a mí me ha permitido trabajarlo empleando como tema emociones y es fabuloso… Y sí, la interpretación a lo mostrado supone un esfuerzo por parte de los menores.

      Muchísimas gracias por tu comentario!!

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