Psicología

VUELTA A LA RUTINA TRAS LAS FIESTAS

Tras las navidades se vuelve a las rutinas que dejamos un poquito de lado desde finales de diciembre.

 

Sí, retomamos una alimentación menos copiosa y dulce, el ejercicio (yo lo he tenido un poquito abandonado), vuelta al cole y al trabajo, a las actividades extras… Vamos lo que viene siendo retomar las rutinas y el día a día.

 

A algunos niños y niñas, en muchas ocasiones, les cuesta esa vuelta a la rutinaademás en vacaciones el descontrol de horarios, viajes, estar con la familia, las emociones vividas, etc, hace que estén más alterados e inquietos, les cueste irse a dormir, etc. Lo que lleva a situaciones de tensión y algún conflicto en el hogar.

 

Y os puedo decir que es normal, porque a veces esa falta de control sobre qué vamos a hacer, dónde vamos a ir, dormir más o menos, comer a deshoras, etc, genera inquietud y cierto nerviosismo.

 

Pero, una vez pasados esos días, es momento de retomar el día a día… Madrugar para ir al cole, volver a las extraescolares, tiempo de estudio, irse a dormir pronto, retomar horas de comidas… Y sí, se necesita ellos y nosotros.

 

Seguro que más de una y uno os estaréis preguntando…

 

¿Cómo podemos hacer esa vuelta más llevadera y sin conflictos?

 

Pues bien, aquí van algunas recomendaciones:

  • Adelantar las horas de sueño. Retomar la hora a la que se iban a dormir.

Aunque haya dificultad para dormir animar a leer en la cama, relajarse escuchando música tranquila y hablando un poquito con papá/mamá/hermanos.

  • Retomar las actividades y responsabilidades domésticas. Es importante que vuelvan a realizar aquello que se hacía.

Los niños y niñas son muy «listos» y cuando damos un poquito de manga ancha en algunas tareas del hogar porque estamos todos más relajados, ellos aprovechan y si pueden alargar el tiempo de actuar lo tratan de hacer. (Pero, ojo que muchos adultos también lo hacen, no focalicemos solo en los niños). Así que, es el momento de recordar e indicar las tareas y responsabilidades que tienen.

  • Control de dispositivos tecnológicos. En vacaciones se puede mostrar más flexibilidad en el tiempo que los niños pasan delante de la televisión, jugando a las videoconsolas o con las tabletas.

Ahora es momento de establecer los límites temporales de cuándo se van a usar o cuándo se ve la televisión durante la semana. Importante que esto se hable con ellos y sea consensuado conjuntamente.

  • Coger ritmo de estudio. Siempre digo lo mismo, es importante coger una rutina y hábito de estudio desde el principio.

En vacaciones se dejan de lado un poquito los libros, los exámenes y tareas (aunque hay profes que mandan tareas para estos días), lo que supone estar más relajados al respecto. Así que, retomar el trimestre con la organización y planificación del tiempo de estudio es importante.

 

Como siempre digo, ese tiempo tiene que ser acorde a la edad de los menores, la exigencia académica que lleven (no todos los docentes mandan las mismas tareas, ni tienen el mismo ritmo de exámenes…), e incluso las necesidades y dificultades determinarán esto, así como las posibles actividades a desarrollar.

 

Estas son algunas recomendaciones para la vuelta tras las fiestas, pero ya que estamos me gustaría plantearos una serie de sugerencias de cara a este nuevo año (quizá algunos propósitos que puedan llevarse a cabo):

  • Los padres y madres somos ejemplo de nuestros hijos. Si queremos que tengan control sobre los dispositivos tecnológicos, es importante que como adultos sepamos controlarnos con el móvil, tableta u ordenador.

Os aconsejo que si vamos a disfrutar un ratito con ellos, tengamos alejado el móvil, por ejemplo, para que vean que en ese momento son ellos los que tienen nuestra atención. Creo que es importante hacer una diferencia sobre cuando es tiempo de trabajo o de ocio personal para estar pendientes de los dispositivos, a cuando es tiempo de estar pendientes de ellos.

  • Busquemos tiempo para charlar con ellos. Lo digo en muchas ocasiones y en terapia es uno de los aspectos a trabajar con familias, la comunicación es clave.

Tener un ratito en el que compartir cómo ha ido el día, lo que se ha hecho, como nos hemos sentido, es importante para intercambiar expresiones y también favorecer la comunicación con los hijos e hijos, además de favorecer la expresión emocional (muy rígida en muchas ocasiones).

  • Avanzar en los propósitos. En estos días muchas personas hacen los famosos propósitos de año nuevo, que deben ser realistas y acordes a las características y necesidades de cada uno (a veces muy ambiciones y de difícil consecución por motivos diversos).

Si un padre o madre se propone ir tres días a la semana al gimnasio y termina por no ir ninguno por cansancio, porque no le apetece, por trabajo, porque le va mal ese día la hora o muchos otros motivos, le estamos mostrando a nuestro hijo que si quiere faltar a su actividad extraescolar no pasa nada. Sin embargo, no es así porque cuando se les apunta se les exige compromiso.

 

Así que, ojo con los propósitos y cómo lo vamos afrontando porque habrá veces en que haya motivos mayores, pero de manera continuada no es el mejor reflejo, además de llevar a incongruencia con lo planteado a los niños y niñas (que pueden «echar en cara» en algún momento).

 

Y hasta aquí algunas recomendaciones para este inicio de año y vuelta a las rutinas con nuestros pequeños y pequeñas, pero también os he presentado algunas sugerencias o propósitos (como queráis llamarlo) para este nuevo año.

 

Evidentemente, cada uno se propone sus propios propósitos y los familiares (estos también son importantes) según los intereses y necesidades (recordar que sean realistas y adecuados a vosotros y vuestros pequeños).

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