Psicología

Consecuencias de tomar decisiones por ellos…

La pasada semana compartí con vosotros el artículo Respetando caminos y decisiones. En él hablaba de cómo los padres y madres en muchas ocasiones guían en exceso, e incluso se «obliga» a los hijos e hijas a seguir un camino y a tomar determinadas decisiones.

 

Por qué sucede esto. Como ya os indiqué, por varios motivos… Porque son sus sueños, porque se quiere lo mejor para ellos, porque no se quiere que cometan determinados errores, por la competitividad, porque se ve en ellos determinadas capacidades…

 

Ya lo dije en ese artículo y me reitero…

 

Creo que es importante dialogar, aclarar y respetar decisiones, caminos, gustos e intereses. Porque al final será su camino a seguir, del que aprender y crecer.

 

Cuando se decide por ellos en varios aspectos, como por ejemplo qué titulación deben estudiar, a qué actividad extraescolar deben ir, qué camino deben seguir académica o laboralmente, qué idioma estudiar, dónde deben ir, qué viajes de intercambio realizar… (Y repito muchas de esas decisiones están determinadas porque es lo que interesa al padre o madre, les gusta o es un sueño no cumplido). No se favorece a los hijos e hijas en absoluto.

 

Y sabéis por qué no se favorece a los hijos e hijas si tomamos decisiones por ellos. Porque nos encontramos con diversas consecuencias…

  • Consecuencias que repercuten en su propio desarrollo.

El hecho de explorar, indagar, investigar y descubrir nuevos contextos, nuevos aprendizajes que generen interés y curiosidad es fundamental para el propio desarrollo de los menores.

  • Consecuencias que repercuten en procesos de aprendizaje.

En el aprendizaje la emoción y motivación son claves. Por ello, poder encaminar esos aprendizajes atendiendo a aquello que motive e ilusione, con una meta propia y personal, será determinante.

 

Imaginaros asistir a una actividad que no os guste, que no os llama nada la atención, en la que no habéis tenido toma de decisión. ¿Cómo iréis a la misma? Pues quizá con poco interés, aunque te lo traten de pintar muy bien. Pero quizá te motive más otro tipo de actividad que sea más acorde a tus gustos e intereses. 

 

Por ello, con los hijos e hijas es importante ese punto de diálogo en el que poder buscar actividades o equilibrio entre lo que interesa a los adultos y a los niños.

  • Consecuencias que repercuten en su autonomía.

Poder decidir por uno mismo es importante. Si no damos esa opción, el impacto en los menores es muy visible, ya que al pedirles elegir algo les cuesta, delegando esa decisión en otros.

 

Por ejemplo, me encuentro con menores que se dejan llevar por lo que dicen compañeros, les da igual lo que elijan, ven que no pueden o saben decidir. Y esto a la larga es un problema importante.

  • Consecuencias que repercuten en el proceso de toma de decisiones.

En la vida la toma de decisiones es algo que nos acompaña en muchos contextos y situaciones, en decisiones a corto, medio o largo plazo. Pero poder intervenir y saber tomar decisiones es importante, para así elegir entre aquello que es más adecuado para cada uno y para el momento en que nos encontremos.

 

Hace un tiempo compartí este vídeo sobre cómo orientar a nuestros hijos e hijas en el proceso de toma de decisiones.

  • Consecuencias que repercuten en el autoconocimiento.

Si no puedo explorar y descubrir nuevas actividades, contextos o experiencias porque me veo limitado a lo que se me presenta, llega un momento en que no sé qué es lo que realmente me gusta.

 

Es importante descubrir, ver qué es lo que interesa y motiva, para así conocer más de uno mismo y poder tomar decisiones (recordáis el punto anterior) en torno a ello.

  • Consecuencias que repercuten en la autoestima.

La autoestima es un punto importante en el desarrollo y bienestar de las personas. Nos tenemos que sentir cómodos con nosotros mismos, tenemos que sentirnos satisfechos.

 

El hecho de hacer cosas o actividades para satisfacer a otros, sin pensar en uno mismo o lo que realmente te gusta, no ayuda nada. Y esto puede desencadenar en problemas significativos.

 

Veo casos de chicos que comenzaron bachillerato, porque sus padres querían que fuera a la universidad (pensando erróneamente que a través de la FP no se puede) con desmotivación y malestar. Sin embargo, cuando se paran y deciden cambiar de camino, iniciando un ciclo formativo la ilusión, motivación y tranquilidad se les ve y toman un papel relevante.

 

Si nos fijamos, estas consecuencias abarcan muchas áreas. Evidentemente el descubrimiento de gustos, intereses, opciones y aprendizajes tienen un impacto significativo en el desarrollo completo de las personas.

 

Por ello, es importante pensar que nuestros hijos e hijas no son un «proyecto de ciencias», como decía en el tuit (desencadenante de estos dos artículos) Madresfera. Así que, como consejo final…

 

Se debe hablar con las hijas e hijos, se les puede orientar, se les debe dar la opción de tomar decisiones, de descubrir, de equivocarse, pero sobre todo de que sean felices con el camino que ellos elijan.

 

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