DIBUJANDO EMOCIONES
Dibujando emociones es una de las actividades que me encanta trabajar con peques y adolescentes. Y es que la expresión artística nos puede aportar mucha información en intervenciones psicoeducativas.
Esa información es muy valiosa porque nos permite trabajar la expresión emocional. Pero no solo eso, también la comunicación emocional desde una posición más calmada y relajada. Evitando interrogatorios de pregunta cerrada y pasando a cuestiones más abierta.
Esta actividad me encanta realizarla individual y grupalmente. En grupos la comunicación entre menores o personas adultas, la percepción, experiencias y conocimientos de cada una de ellas influyen. Sin embargo, ese momento dedicado a compartir permite reflexionar y analizar más allá.
Además, es una actividad que para peques, menores o personas a las que les cuesta expresar verbalmente, les facilita un medio de comunicación distinto. De esta manera también llegamos a esa información y conocimiento de manera agradables y accesible para todas las personas.
¿Qué sucede si pedimos a peques, preadolescentes y adolescentes que dibujen qué conocen y perciben de algunas emociones?
- Permite conocer qué situaciones les generan esas emociones. Todo esto a través de sus percepciones, dibujos y vivencias.
- Ayuda a conocer qué señales físicas, pensamientos y conductas asocian a las emociones. Por ejemplo, lágrimas, rojo en el enfado, enseñar dientes, puños…
- Es un punto de partida para favorecer la comunicación y expresión emocional de mamera agradable y distendida.
Como he indicado previamente, nos permite alejarnos de preguntas cerradas o que pueden ser más un «interrogatorio» a preguntas o planteamientos más abiertos. Por ejemplo, me ha sorprendido cómo has dibujado ese brazo, qué significado tiene para ti en el enfado.
- Ayudan a enseñar y acompañar en el proceso de regulación emocional a partir de lo presentado en el dibujo.
Hay que tener en cuenta esos momentos de más calma para trabajar la regulación emocional pudiendo enseñar estrategias. Por ejemplo, ante una situación y reacción plantear cómo la gestiona, qué cosas hace y qué se podría hacer.
- Partimos de algo dado por cada menor o grupo y trabajamos con ello la reflexión y nuevas estrategias.
- Aportan información muy importante y valiosa para conocer a las personas con las que estamos interactuando.
No es lo mismo trabajar con personas adultas que con peques o adolescentes. Cómo están dibujando emociones nos ayuda a conocer sus situaciones en que las sientes y cómo.
Recordad que ante una misma situación las personas podemos sentir emociones diferentes o una misma emoción, pero con una intensidad distinta. Esto último nos presentará vocabulario emocional diferente.
Para mí, este tipo de actividades me aportan mucha información para mis intervenciones psicoeducativas. Además, me permiten trabajar la educación emocional con infancia y adolescencia desde un prisma práctico, dinámico y abierto. Sin sentir que se juzga porque yo también participo de las dinámicas.
Mi pregunta es la siguiente… ¿Te animas a dibujar emociones? Si quieres conocer un ejemplo de algunas obras artísticas, aquí tienes algunos ejemplos.

Si dejamos que dibujen, escriban y reflejen qué piensan de una emoción, podemos obtener mucha información. Este tipo de información nos ayudará en las interacciones y en la comprensión de algunas conductas que lleven a cabo peques y adolescentes.
Si queréis conocer más sobre emociones, recordad que tenéis en el blog la categoría educación emocional, con artículos, estrategias, recursos, dinámicas, etc.




