Psicología

VALIDACIÓN EMOCIONAL. CÓMO Y POR QUÉ

Validación emocional, cómo y por qué… Expresión que presenta un gran trasfondo tras ella.

 

El artículo de hoy es una reflexión sobre el tema de la validación emocional, cómo se lleva a cabo y por qué es tan importante. No obstante, ese proceso de validación emocional lo voy a enfocar a la interacción con los menores.

 

Pero, antes de continuar, hay que responder a una pregunta… ¿Qué es la validación emocional?

 

La validación emocional es un proceso de aprendizaje, de entender y expresar la aceptación emocional de la otra persona o de uno mismo (autovalidación emocional)

 

A mí me gusta indicar (para simplificar) que validar las emociones de las personas con las que interactuamos, es respetar sus emociones.

 

Entender, aceptar y expresar que entendemos que una persona sienta una emoción ante una situación determinada, supone un proceso que implica varios aspectos. Aspectos que contribuyen a la relación entre las personas, al bienestar de quien lo emite y a la gestión de la emoción.

 

Voy a poner un ejemplo al que nos hemos encontrado alguna vez con los menores…

 

Cuando un niño nos dice que está triste porque su mejor amigo se ha enfadado con él, porque en el recreo no ha querido jugar al baloncesto. En más de una ocasión la respuesta del adulto es: «no pasa nada, mañana volveréis a ser amigos». Gran error, estamos infravalorando esa emoción, estamos quitando importancia a cómo se siente ese niño. Y esto no ayuda en la comprensión de la emoción que está viviendo, ni en la relación con el adulto (nos alejamos de ellos).

 

Como adulto vemos que hay reacciones y emociones de pequeños y adolescentes que pueden parecer exageradas. Pero son sus emociones, son sus reacciones ante la situación vivida.

 

Por ello, entenderles y aceptar que se sientan así es clave, porque se favorecerán las relaciones. Y sí, si se respetan esas emociones el adulto será un punto de apoyo para situaciones futuras.

 

CÓMO VALIDAR LAS EMOCIONES

 

Como ya he indicado, es un proceso de requiere de esfuerzo y de implicación. En el que tener en cuenta varios aspectos.

  • ESCUCHA ACTIVA

Es fundamental escuchar de manera atenta lo que nos están contando. No es, solo, estar presente físicamente, con la mente en otras cosas o mirando el móvil (por ejemplo). Implica estar ahí, estar escuchando al menor según nos va explicando lo que siente y por qué. Si estamos con una escucha activa, se desencadenan nuevos aspectos, como el siguiente.

  • ANÁLISIS

Sí, analizar todo lo que engloba a esa emoción, la situación que la ha desencadenado, las reacciones y comportamientos… Porque de esta manera se comprenderá mejor la vivencia emocional de la persona.

 

Pensemos que las experiencias de los menores (las edades y desarrollo influyen), sus interpretaciones y percepciones son diferentes a las de los adultos. Por ello, analizar y reflexionar junto a ellos esas vivencias nos aportarán una amplia información para esa validación.

  • MENTE ABIERTA

Recordemos que las personas afrontamos y vivimos las situaciones de diversa manera. Lo que para una persona sería enfado, otra lo vive con tristeza o sorpresa. De ahí que no nos cerremos a lo que nosotros creemos, sino que abramos nuestra mente a ver qué puede haber más allá de lo que uno cree.

  • EXPRESIÓN DE LA ACEPTACIÓN

Es fundamental que si entendemos y aceptamos la emoción del menor (o del adulto) se lo manifestemos. Dentro del proceso de validación emocional esa expresión es clave. De esta manera, le estamos diciendo que entendemos que se sienta así, que lo respetamos, que no pasa nada y que es normal.

 

Aunque parezca raro, que un niño o un adolescente sienta esa aceptación por parte del adulto es de gran ayuda para su autovalidación emocional, pero también para encontrar un apoyo en otros momentos.

 

Resumiendo todo esto… Mi PSICOCONSEJO al respecto…

 

No critiqueis esa emoción, no la infravaloréis por ridícula, exagerada o extraña que os parezca. Es su emoción, su vivencia, y entenderla y comprenderla es fundamental.

 

POR QUÉ VALIDAR LAS EMOCIONES

 

A lo largo de este arículo lo he dejado caer de manera explícita… Y es que validar las emociones es importante por diversos motivos….

  • Se favorecen las relaciones e interacciones entre las personas, entre la persona adulta y el menor.
  • Ayuda a la creación de canales y vías de apoyo.
  • Se favorece la comunicación entre las personas.
  • Se contribuye al bienestar de las personas.

Como se puede ver, la repercusión que tiene la validación emocional es un aspecto a tener en cuenta y por el que los adultos debemos parar, analizar y estar ahí.

 

Otro PSICOCONSEJO…

 

No dejéis pasar esos momentos de comunicación y expresión emocional con los menores. Esto os aportará grandes conocimientos de ellos, favorecerán las relaciones y os verán como apoyos.

 

Si queréis más información sobre las emociones os dejo esta infografía que Psicoeducamos publicó hace unas semanas. Pero si os interesa conocer más sobre las emociones, la gestión emocional, pautas y recursos, os invito a participar en el taller online Pautas y recursos para la gestión emocional.

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